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El emprendimiento rural volvió a demostrar en Caspe que la innovación también nace lejos de los grandes núcleos urbanos. Más de 300 personas participaron en el Foro de Emprendimiento Rural e Innovación EREA 2026, una jornada que puso el broche final a la cuarta edición del Programa EREA y que sirvió para visibilizar el talento, la creatividad y la capacidad transformadora de quienes emprenden desde el territorio.

El encuentro reunió a emprendedores, profesionales y ciudadanía en torno a una idea compartida. El medio rural no es solo un lugar donde vivir, sino también un espacio desde el que crear, impulsar nuevas oportunidades y desarrollar iniciativas con impacto económico, social y cultural.

Un punto de encuentro para el emprendimiento rural

La jornada contó con la presencia de Francesc Xavier Boya Alòs, Secretario General para el Reto Demográfico; Daniel Rey, Vicepresidente de la Fundación Aragón Emprende y Director Gerente del Instituto Aragonés de Fomento; Carlos Borao, Jefe de Servicio de Planificación, Coordinación y Estudio de Políticas Demográficas y Poblacionales de la Dirección General de Despoblación del Gobierno de Aragón; Ana Jarque, alcaldesa de Caspe; y Jessica Fernández, Directora Gerente de la Fundación Aragón Emprende.

Durante sus intervenciones, se puso en valor la importancia de seguir generando oportunidades reales en los pueblos, favorecer el arraigo y reconocer el potencial de quienes deciden desarrollar su proyecto vital y profesional desde el territorio.

Una muestra diversa del nuevo emprendimiento rural

A lo largo del foro se presentaron iniciativas muy diversas vinculadas a sectores como la agroalimentación, la salud, la cultura, el turismo, la artesanía, la producción audiovisual o los servicios profesionales. Desde el cultivo de shiitake hasta la psicología rural, pasando por vinos naturales, cerámica contemporánea, fisioterapia integrativa, turismo experiencial o reformas especializadas, el Foro EREA mostró la amplitud y riqueza del nuevo emprendimiento rural aragonés.

Esta cuarta edición del Programa EREA ha apoyado a 41 empresas y 42 nuevas iniciativas en diferentes municipios de Aragón. Además, ha celebrado cinco jornadas en distintos puntos de la comunidad, con más de 1.200 asistentes. Un recorrido que refleja el papel del programa como herramienta para acompañar, conectar y dar visibilidad a quienes apuestan por emprender desde el medio rural.

Inspiración, aprendizaje e intercambio de experiencias

El foro también fue un espacio para la inspiración, el aprendizaje y el intercambio de experiencias. La jornada contó con ponencias, mesas de reflexión y testimonios de profesionales y emprendedores que compartieron distintas formas de impulsar actividad económica desde el territorio, siempre con las raíces como punto de partida y la innovación como horizonte.

Entre los momentos destacados estuvo El Latido del Territorio, un market exterior concebido como escaparate de productos, iniciativas y experiencias. Un espacio pensado para favorecer la conversación, el contacto entre emprendedores y la conexión entre quienes están construyendo nuevas oportunidades desde el medio rural.

El Foro EREA 2026 concluyó con la actuación del Coro de Caspe, reforzando una de las ideas centrales de la jornada. El desarrollo rural también se construye desde la cultura, la comunidad y la capacidad de generar vínculos.

El impacto del Programa EREA

A lo largo de sus distintas ediciones, el Programa EREA ha impulsado 320 proyectos y más de 140 nuevas iniciativas de negocio, ha formado a 4.000 personas y ha llegado a más de 9.500 ciudadanos, con una línea de ayudas de 2,7 millones de euros.

El Foro EREA 2026 fue, en definitiva, una muestra de todo lo que está ocurriendo en el medio rural aragonés. Un territorio que innova, emprende, coopera y mira al futuro desde sus propias raíces.